Todos solemos atravesar momentos difíciles en los que
somos atrapados por la incertidumbre, la angustia, la depresión, la
inseguridad, el afán, la ansiedad y otros pesares. Son esos instantes en los
que sólo quisiéramos dejar de existir para escapar de nuestra realidad, pues la
presión se nos hace insoportable.
Con frecuencia quisiéramos poder contar con alguien
que entienda perfectamente lo que estamos sintiendo, llegamos a ansiar tanto
eso que muchas veces terminamos confiando en las personas equivocadas. Y
es que por más que encontremos a alguien que haya pasado por la misma
situación, ese momento debemos pasarlo solos, nadie más lo podrá vivir en
nuestro lugar porque es la realidad que debemos afrontar.





